+Fotos | Lo político está de moda

Colección Otoño Invierno 2017-2018 de Public School

...Y no es de ahorita. Vivienne Westwood lo ha hecho casi desde siempre y en Venezuela lo es desde hace más de una década. No obstante, no fue sino hasta que lo estuvo en la capital del mundo que todos se dieron cuenta. ¿Cuándo ocurrió esto? En la pasada Semana de la moda de Nueva York.

Tras la reciente prohibición temporal de la entrada de refugiados de todo el mundo –indefinida para los que vienen de Siria- y a los inmigrantes de siete países como Irán, Libia, Somalia, Irak, Sudán, Siria y Yemen, no solamente el ciudadano común –y miles de celebridades- se pronunciaron al respecto. Los diseñadores también lo hicieron.

Diane Von Fustenberg, Tory Burch, Humberto Leon, Carol Lim y el alemánRobert Geller, fueron algunos de ellos. Éste último utilizó en su reciente desfile en Nueva York una camiseta que exclamaba Immigrant. Por otro lado, los demás hicieron de una de las semanas más importantes del año – al menos en el mundo de la moda-  una protesta.

Fue “una temporada de Nueva york muy floja y eclipsada por el drama político”, según Suzy Menkes. Y puede que tenga razón. Pero ante los últimos acontecimientos que ocurren en el mundo, la industria no podía hacer menos.

Desde Public School hasta Prabal, pasando por Raf Simons para Calvin Klein y Alexander Wang, la “actitud post-Trump” se hizo sentir. Los primeros parodiaron el “Make America great again” y lo convirtieron en un “Make America New York”. La consigna estaba bordada en una gorra que, además, tenía el número 44½ en un costado. ¿Qué significa la cantidad? Que Trump no es el 45to presidente de Los Estados Unidos para todos los ciudadanos, sino sólo para la mitad de ellos.

Bella Hadid en la pasarela de Prabal Gurung

Prabal Gurung para unirse a la onda feminista –que, al final, termina convirtiéndose también en un problema político- presentó camisetas que rezaban “The future is female” y “This is what a feminist look like” (El futuro es femenino y Así es como un feminista luce, respectivamente). Muy a lo María Grazia Chiuri para Dior, pero con el toque del nepalí.

Por otro lado, uno de los estrenos en pasarela más esperados del año era el de Raf Simons para Calvin Klein y no pasó desapercibido. Aunque no explícitamente, también presentó un mensaje político. Comenzando por la musicalización. This is not America de Bowie dio inicio al desfile y a continuación salieron los diseños que rendían homenaje al poblado. “Una declaración política de la manera más elegante y sutil”, reseñó más tarde Vogue España.

Simons es belga –e inmigrante, por supuesto- así que nadie perdió la oportunidad para preguntarle en el backstage de su desfile qué opinaba sobre el actual Presidente de Los Estados Unidos: “si me preguntas si hay que levantarse contra lo que está ocurriendo en este país mi respuesta es sí. La gente no debería ser temerosa y nosotros deberíamos ser más intrépidos", fue su respuesta. Dejó claro que, efectivamente, su opera prima para Calvin Klein había sido una forma de manifestarse ante la situación.

Otro que merece ser mencionado en el combo es Alexander Wang, que siempre da de qué hablar. Si no es por sus colecciones -que cada vez van más urbanas-, es por sus escandalosos after parties. Pero esta vez, sin duda, todos debieron sufrir un pequeño heart attack al salir unas medias que exclamaban “No after party”.

Jeremy Scott Otoño Invierno 2017-2018

Para la fortuna de todos los invitados, sí hubo fiesta. Lo que querían expresar las medias, seguramente, es que ante tanta incertidumbre, no había nada qué celebrar. Y ni hablar del mensaje “Night of Treason” en las camisetas. Aunque se puede tomar como un homenaje a la banda de Punk, también puede que se refiera a la noche en la que América decidió votar en contra de una presidenta.

Jeremy Scott fue otro que presentó una colección con mensajes polémicos. El diseñador expresó que era una especie de “culto a la personalidad”. Entre líneas, se puede leer el descontento que demostraba mediante consignas como “Sex is cute”. 

Guillaume Erner, un sociólogo miembro del Institut d'Études Politiques de París, planteó en un estudio que “el universo de la moda se convirtió, desde finales del siglo XIX, en una especie de legión extranjera susceptible de servir de refugio para individuos víctimas de la hostilidad”. Quizás es por eso que siempre ha estado relacionada con los movimientos políticos, sociales y culturales de todas las décadas.

Tal vez es por eso que Cecilia Casero, periodista de Vogue España, alega: “quizá los próximos 4 años de legislatura americana hagan más por el feminismo, la inclusión y la libertad que lo que han conseguido varios siglos de historia”. Esperemos que sea así.

Fotografías: vogue.com

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