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+Fotos | Semana de la Alta Costura de París Primavera/Verano 2017: ¡Eras de cambios!

Todo artículo sobre esta semana de la Alta Costura debería comenzar gritando: ¡Eras de cambio! Todo está cambiando. Y no es nuevo. Las últimas temporadas nos han dado sorpresas y, sobretodo, de qué hablar. Y no tanto por los diseños.

A pesar de que ciertas tradiciones continúan, se están tomando otros caminos. Maisons que salen y entran a las semanas de la moda, colecciones “seasonless”, la “fundición” del hombre y la mujer en uno solo, “precolls” –pre-colecciones-, y, entre otras cosas, lo más resaltante de todo: la rápida imposición del see now, buy now.

Si el concepto de moda lleva intrínseco el verbo “cambiar”, esta década –y los millennials- se lo han tomado en serio. Por ejemplo, esta última semana de Alta Costura de Paris comenzó con la noticia de que Versace no haría más desfiles Haute Couture –al menos por ahora-. ¿Las razones? Las evidentes, las cosas están cambiando.

Y si nos vamos algunos días más atrás, en pleno desfile masculino de Givenchy, algunas de las modelos más tops del momento se adueñaron de la pasarela para dar un pre-view de lo que  la firma mostraría cinco días después en una presentación a la prensa. Una acción no tan novedosa, quizás, pero sí inesperada.

Schiaparelli, Dior y Giambattista Valli

A pesar de todo lo ocurrido antes del pasado 22 de enero, esta semana de la Alta Costura en París comenzó de la mejor manera. Schiaparelli, como invitado de este año, volvió a casa, a sus orígenes allí frente a la histórica Place Vendôme.

Allí donde su fundadora presentó la colección Circus en 1938. Suzy Menkes aún recuerda las “modelos descolgándose por las ventanas como acróbatas, el espíritu surrealista de Salvador Dalí sobre la ropa y una impresión de que nunca jamás se había visto un espectáculo tan travieso y fanfarrón”.

Para la actualidad, Bertrand Guyon tenía el reto de no perder esa herencia irreverente y osada, además, debía adaptarla a un público que tiene a las Kardashians como sus diosas de la moda. De alguna manera, logró trazar el puente entre los inicios y el hoy.

Su colección, "Chinoiserie at heart", llena de aplicaciones de estrellas, flores, manos desmembradas y hasta una langosta –giño descarado a aquel modelo que llevó Wallis Simpson en los años 30-, demostraban lo mágico de la artesanía y que el surrealismo de antes sigue presente en la firma. Pues no se puede olvidar que “la langosta original”  fue diseñada en colaboración con Dalí y que éste era íntimo amigo de la fundadora.

 De esta manera, en una paleta de colores digna del lejano oriente: blanco, rojo, negro, dorado, entre otros, Guyon dio una muestra de investigación, amor por la firma y devoción por sus orígenes.

Ese mismo día también se vivió un Sueño de una noche de verano con la opera prima de María Grazia Chiuri para Dior. La primera mujer en la firma en su primer desfile de Alta Costura. ¿Tendrá algo que ver con la ola feminista que está promoviendo? Lo cierto es que ésta colección sigue la misma línea de su estreno en el prêt-à-porter.

“Después de las mujeres, las flores son las creaciones más divinas que existen. Son tan delicadas y encantadoras” dijo Dior una vez y esta colección homenajea muy bien la frase. Los jardines del museo Rodin se llenaron de setos de boj, arbustos y matorrales que presentaban un laberinto. Sí, al mejor estilo de la obra  de Shakespeare.

Un cuento de hadas con villanas incluidas. Todas llenas de adornos como tocados y máscaras hechas por el sombrerero Stephen Jones y joyas en cobre galvanizado de la mano de Claude Lalanne.

De los orígenes, Chiuri presenta chaquetas con la famosa silueta Bar y las cinturas enmarcadas de los años 50. Flores y mariposas resaltan entre las figuras prominentes que se posan en los vestidos y faldas. ¿Y el estilismo? Digno de ángeles y hadas.

Luego los ojos se posaron en La India –debido a la decoración Mogul- con la colección de Giambattista Valli. Una de las ideas centrales del italiano giraba en torno a una viajera. Muchos vestidos de la colección tenían esas marcas que se forman en la ropa cuando se doblan.

Giambattista Valli Haute Couture 12 Ph. @nytimesfashion

Una foto publicada por Giambattista Valli Official (@giambattistavalliparis) el

Vestidos cortos y largos recién desempacados. Así se podría definir parte de la colección. El otro lado, lo conforman diseños dignos de la monarquía. “Era fácil imaginarse a María Antonieta encargando esta colección, muy de su gusto, con las flores exóticas y todo.”, ha escrito Suzy Menkes para comprobarlo.

Chanel, Alexandre Vauthier, Armani y Vêtements

Quizá una de las pocas cosas que no cambien –del todo- en la moda sea el icónico traje tweed de Chanel. Aunque se haga vestido y los cortes varíen, como en esta colección Haute Couture, la esencia está ahí.

"Im-pe-ca-ble, destellos, plata, todo muy brillante", dijo Karl Lagerfeld en el backstage del Grand Palais. Él también hacía honor a la colección utilizando una chaqueta metalizada. Y es que de eso trató Chanel el pasado 24 de enero. De brillo, metal y sí, estuvo, como de costumbre, impecable. No al azar el escenario estaba lleno de espejos.

La nueva mujer Chanel es una referencia a la Mujer cuchara, pero no, no por los cubiertos de plata. La inspiración viene de la estatua de bronce originaria de Alberto Giacometti en 1926.

Ese mismo día Alexandre Vauthier presentaría una colección que también empoderaría a la mujer –de otra manera-. La firma presentaría hasta shorts y pantalones jean. Además de diseños des-construidos llenos de estructura y fuerza.

#VITTO @vittoceretti

Una foto publicada por Alexandre Vauthier Official (@alexandrevauthier) el

También Armani se haría notar con una colección casi monocromática que toma al naranja como su protagonista. "¿Por qué el naranja? Es un color que sienta bien a rubias y morenas; es fresco, y nuevo para mí, la nueva generación Armani", fueron las palabras del diseñador en el backstage

Y no se equivoca. Orange is the new black es una de las series que encabezan la listas de las más vistas en esta época. Pero su colección, a pesar de estar centrada en uno de los colores de la puesta del sol, no deja morir el negro. Ambos colores se convierten en los mejores aliados.

Diseños arabescos en materiales ligeros y enredados conforman esta propuesta que, lejos de alimentar la vanidad, despiertan el deseo de querer llevar muchos de esos trajes en el día a día. Aunque es probable que muchos de ellos se paseen en las alfombras rojas de las próximas semanas. Será “como trasladar el resplandor de una puesta de sol italiana a Los Ángeles”, en palabras de Menkes.

Por su parte, Vetements, aprovechó de nuevo la invitación y en la línea de lo que ya venía haciendo, prefirió prescindir de las princesas, las hagas, las puestas de sol, y fijarse en “la gente normal”. Gente que está en la calle y que lleva chaquetas y enormes abrigos. Hasta peinados punk. Sí, la moda está cambiando. La semana de la Alta Costura también tuvo “gente normal” desfilando en ella.

Margiela, Elie Saab, Ulyana Sergeenko y Valentino

Y así llegarían más sueños. ¿Ya no dijimos que una de las grandes tendencias que veríamos este 2017 sería la deconstrucción? Galliano reafirma su creencia en “la belleza de lo inacabado y lo deshecho” con esta colección para Maison Margiela.

En sus propias palabras –salvadas por algún presente, ya que el diseñador ya no sale al final de sus shows-: "Esta colección trata sobre la adición de filtros, tanto sobre  eliminarlos como de compartir y estar conectados en comunidad, llegar a formar parte de una unión y relacionarse a través de emociones mutuas que tienen su origen en los recuerdos".

¿Cuál fue el diseño más aclamado en redes sociales, páginas webs y todos los medios de comunicación existentes? Un sombrero alto de fieltro sobre un abrigo blanco envuelto en gasa negra que formaba una cara. Teatral, pero con otros niveles de elegancia.

Más tarde princesas egipcias llegarían de la mano de Elie Saab. Su colección resume la historia antigua y se complementa con el estilo de este último siglo. Está llena de encaje y los tonos azul y oro de la máscara mortuoria de Tutankamón. Cada vestido lo homenajea y representa un sueño medio-oriental.

Él mismo lo dijo, esta colección es "Egipto, en sus días de grandeza, cuando toda la gente elegante estaba allí".

Y de gente elegante se debe hablar con el desfile de Ulyana Sergeenko, que utilizó a varias súper modelos -quizás no tan famosas en la actualidad como las Hadid, pero igual de bellas-, llenas de experiencia e historia. Natalia Vodianova y Doutzen Kroes fueron algunas. Una colección llena de negro y azul con prendas muy variadas.

¿Lo más esperado del día? La primera colección de Pierpaolo Piccioli en la Alta Costura de París para Valentino. Simple. Sutil. Celestial. Piccioli demostró que el romance también puede ser minimalista. Nada desvió la atención de lo importante ese día: los diseños.

Bastaría la primera modelo para que todos entendiesen el porqué del tweet de la firma minutos antes del desfile: “A través de las pasiones es como los sueños se tornan realidad".

Un manifiesto emocional que explicaba perfectamente lo que se vería a continuación en el Place Vendome por parte de la firma fundada por Garavani en 1959. Por supuesto, el diseñador no podía dejar de lado el color que los identifica y presentó par de diseños soñados en ese “rojo Valentino” que todos reconocen.

Atelier Versace presenta una transformación exquisita con una combinación de tejidos y formas | Fotografía: instagram.com/versace_official

Iris van Herpen, Versace, Givenchy y Stéphane Rolland

Las “sorpresas” de este año fueron la ausencia de Atelier Versace, Givenchy y Stéphane Rolland. La primera, salió del calendario oficial tras alegar que dejarían de desfilar en la semana de la Alta Costura. Los argumentos, además de estar sustentados en los cambios que sufre actualmente el mundo de la moda, se sustentan en que realizar ocho desfiles al año es una exageración.

Por su parte, Givenchy, que ya había presentado algunos de sus diseños en la semana de la moda masculina, para su fecha se limitó a hacer una pequeña presentación a la prensa y clientes más importantes. Rolland también abandonó la pasarela este año.

Quien sí se presentó fue Iris Van Herpen con una colección que todos comentan fue más de “alta tecnología” que de Alta Costura. En los diseños predomina la fundición a mano en 3D y los modelos por inyección. Novedoso, sorprendente y muy tecnológico.

Tendencias, materiales y la musa hispana

Esta semana de Alta Costura Primavera/Verano 2017 estuvo llena de plumas, tull,  flores,  bordados, apliques, gasa,  metalizados, escotes en V superpronunciado, vuelos, flecos, telas vaporosas –y también más estructuradas-, naranja y colores pasteles.

Finalmente, no se puede hablar de todo lo resaltante de esta semana sin mencionar la participación de Blanca Padilla. La española recorrió las alturas –literalmente-. Se convirtió en la Queen B de la Haute Couture y desfiló para casas como Dior, Armani, Elie Saab, Ulyana Sergeenko, Givenchy, entre otras de las 30 firmas que se presentaron este enero en París.

Fotografía principal outside: twitter

Fotografía principal inside: vogue.com

Galería fotográfica: vogue.com

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